Este óleo sobre lienzo es una obra maestra del período final de Rubens, terminado de pintar sólo un año antes de su muerte (1640). En él, el flamenco, en pleno dominio de su arte, da rienda suelta a lo mejor de su paleta colorística inspirada en las pinceladas libres, sueltas y luminosas del veneciano Tiziano, a su gran maestría compositiva, dinámicamente barroca, a la vez que de gran claridad narrativa, y al juego de expresiones y gestos que lo hicieron famoso en toda Europa. Está expuesto en la capilla de la Fundación Carlos de Amberes y puede contemplarse, con entrada libre, de lunes a viernes no festivos, de 10:00 a 15:00 horas, en el número 99 de la calle Claudio Coello.

Esta obra, propiedad histórica de la Fundación Carlos de Amberes, fue encargada a Rubens por Jan van Vucht, un flamenco que residía en Madrid como agente del célebre impresor de Amberes Balthasar Moretus, para legarlo a su muerte en 1639 al Hospital de San Andrés de los Flamencos, origen de la actual Fundación Carlos de Amberes. En el mismo testamento se encargaba un marco para el cuadro, que es el original que todavía contemplamos.

El Hospital e Iglesia de la Fundación Carlos de Amberes se fundaron a principios del siglo XVII bajo la advocación de San Andrés, patrón de Borgoña y de los caballeros de la Orden del Toisón, quienes llevaron como insignia la cruz en aspa. Al suprimirse el hospital el lienzo fue depositado en el monasterio de El Escorial en 1844. En 1891, tras la renovación del hospital, fue colocado nuevamente en la capilla, situada ya en el nuevo edificio del barrio de Salamanca. En 1978 ingresó como depósito temporal en el Museo del Prado, y desde 1989 se encuentra en la sede de la Fundación Carlos de Amberes.

 

Fuente: Web de la Fundación Carlos de Amberes