Solo existen tres réplicas de la cueva de Altamira en el mundo y en el centro de Madrid (Serrano, 13) se encuentra una de ellas. Una visita interés para mayores y pequeños que permite para conocer arte prehistórico sin salir de la ciudad.

En los jardines del Museo Arqueológico Nacional se halla instalado uno de los descubrimientos más importantes del arte prehistórico, en cuyo interior se aprecian pinturas y grabados de animales, figuras antropomorfas y dibujos abstractos que van desde el arte pre-figurativo a la época magdaleniense. La obra original, que cuenta con más de 25.000 años de antigüedad y está encuadrada en el Paleolítico superior, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985.

Esta reproducción del yacimiento cántabro, descubierto en 1868 cerca de Santillana del Mar, fue instalada en Madrid en los años 60 gracias a la colaboración entre el Museo Arqueológico Nacional y la Universidad Complutense.